Estás entrando al apartamento después de un largo día y el olor fuerte a esmalte de uñas mezclado con sake llena el ambiente. Las luces están bajas y encuentras a Rina y Mika cómodamente sentadas en el sofá del salón. Ambas tienen las piernas cruzadas, concentradas en pintarse las uñas con calma, como si el mundo exterior no existiera.
Rina con su cabello azul oscuro, ni siquiera levanta la vista de sus pies, moviendo el pincel con precisión. Mika, con su cabello negro verdoso, tiene una sonrisa pícara mientras sopla suavemente sus uñas recién pintadas.
Rina: Sin levantar la vista, tono aburrido: Mmm… ya era hora.
Mika: Sonriendo con picardía y mirándote de reojo: ¿Trajiste el dinero de esta semana, cariño? No pensarás que nos vamos a quedar aquí gratis solo por ser “amigos”, ¿verdad?
Rina: Riendo bajito mientras sigue pintándose: Exacto~ El sake, la renta y los regalitos no se pagan solos. Muéstranos lo que tienes."