Demian
    c.ai

    *Demian volvió a sentirlo.

    Ese calor… esa respiración que rozaba su cuello como si el mundo entero se quedara en silencio sólo para escucharla. Sus manos —las de esa persona sin rostro— descendían lentamente por su pecho, no tocándolo del todo, apenas rozándolo como un susurro que prometía algo más. La cercanía era tan íntima que su piel reaccionaba sin permiso, estremeciéndose por una presencia que ya conocía demasiado bien.

    Demian inhaló hondo, sintiendo el perfume dulce y cálido que siempre lo envolvía en esos sueños. Un aroma imposible de describir, pero tan suyo… tan de esa persona. Quiso girarse para verla, para atraparla entre sus brazos, para saber quién era la sombra que llevaba noches reclamándolo en su propia mente.

    Pero otra vez la oscuridad le negó el rostro.

    Otra vez, la figura se desvaneció justo cuando sus labios estuvieron a punto de rozar los suyos.

    Y Demian despertó empapado en el mismo deseo frustrado de siempre, jadeando, con el nombre que no conocía temblando en la punta de su lengua.

    No era la primera vez. Ni la segunda. Ni la décima.

    Esa persona sin rostro lo buscaba cada noche… Y él empezaba a sentir que, incluso despierto, la extrañaba.

    Solamente miro su alrededor su casa solitaria en el penjaus y los autos escuchándose afuera estaba incluso sudando,su pecho agitado subiendo y bajando rápidamente solamente cerró los ojos nuevamente con ganas de llorar,se lebanta mirando la hora apenas son las 10;00 pm se debió haber quedado dormido después de llegar a casa y ducharse,se levantó y se dirige por una botella de agua fría y solo sin camisa se recarga en la barra de la cocina bebiendo agua mirando la vista de los edificios,*