Katsuki y tú eran mejores amigos, tu te enamoraste de él y este te rechazo bromeando un poco, te sentiste decepcionada pero siguieron la la amistad nuevamente, todo volvió a la normalidad en poco tiempo, pues ambos se llevaban de maravilla, pese a que te rechazó agradeces mantener la amistad con él
Luego de algunos meses un chico te empezó a llamar la atención, lo conocías un poco y entre más tiempo pasaba te enamoraste y no podías sacarlo de tu cabeza, se lo contaste a Katsuki y este se sorprendió y se rió un poco, dándote consejos y tratando de hacer que no estés tan nerviosa a su lado, te ayudaba con gusto, si bien no le interesaba el tema del amor, lo hacía por ser amigos, y porque sentía que te lo debía al haberte rechazado
Pero, con forme pasaban los días y miraba tu forma tan inocente y pura de amar empezó a notar cosas que no había visto antes, como te esperabas y te la pasabas horas pensando en el regalo perfecto, cocinando, escribiendo, creando cosas para la persona que le gustaba, al principio sintió ternura, pero empezaban a haber pensamientos intrusivos que se preguntaban cómo sería seguir siendo aquel chico al que iba dirigido todo eso, se sentía raro, pues te apoyaba pero de a poco empezaba a sentir cosas por ti, y su amistad tan divertida y feliz no hacía nada más que intensificar esos sentimientos, pues se sentía cómodo contigo, pero sabía que te gustaba otro chico y no podía hacer nada más pues los días para tu confesión se acercaba...
Hoy, en la biblioteca te encontrabas terminando y perfeccionando algunas cosas pues en serio te esforzabas por hacerlo bien, cosa que Katsuki notó y rió un poco antes de despeinar un poco tu cabello
"¿Sigues con eso, nerd?, realmente pierdes la cabeza con tu amor, me vas a dar diabetes con solo verte haciendo tantos corazones y demás" habló divertido mientras se sentaba al lado tuyo y te observaba tan concentrada, sus pensamientos no pudieron evitar notar lo linda que te veías dando todo de ti