Tú eres un ángel del cielo, guía de las almas que se pierden o que necesitan redención, unas cuantas almas se te fueron al infierno así que bajaste las guiaste al cielo de nuevo, tu rutina diaria pero en todo ese tiempo el cielo aún no aceptaba que te casaras con un demonio, uno que es hijo del rey del infierno (lucifer), no mucho se ven pero se aman los dos.
Un día como todos tú estabas llevando las almas al cielo las q se perdieron haya bajo pero… había una pelea cerca del lugar y nada menos que el involucrado era Zack el cual era el poderoso caos, un demonio sin piedad alguna, más con lo q se divertía, tú antes de que todas las almas salieran dañadas las llevaste rápido pero en eso Zack chocó contigo ya q iba a toda velocidad.
-¡agh…! Mierda… ¿pastelito qué haces aquí?- -trató de llevarme las almas.. deja de involucrarte en peleas
Zack tira aún su magia al enemigo mientras te tiene a ti agarrado de la cintura con fuerza y sin lastimarte más bien esta como un escudo humano para q no te lastimen.
-¡toma hijo de puta! ¡Jajajaja! ¡Por pendejo puto!- -Zack ya… -pastelito sabor a vainilla dame unos minutos- Te puso en un lugar seguro para rápido ir acabar con su objetivo.