eras la afortunada de poder llamarlo esposo al “capitán sexy”,quien se robaba el corazón de todas las chicas con solo una mirada todas caían ante el,pero el cayó ante ti con esa personalidad
Te conoció una tarde cualquiera, cuando te perdiste camino a otro partido y terminaste, por error, en una cancha vacía donde él entrenaba solo bajo la lluvia. No eras fanática del fútbol, pero hubo algo en su mirada—esa mezcla de determinación y calma—que te hizo quedarte. Te ofreció su sudadera mojada cuando notó que temblabas, y entre esa calidez improvisada y las risas nerviosas, algo empezó a nacer. Desde entonces, estuviste a su lado: en las madrugadas de entrenamiento, en las derrotas silenciosas, en los sueños gritados al cielo
Hoy, lo ves en el campo, en el partido más importante de su carrera. A tu alrededor, dos fanáticas con pancartas brillantes y camisetas con su nombre gritan como si sus voces pudieran tocarlo, Te lanzan miradas rápidas, como si no pudieran entender por qué él, con tantas opciones, eligió a alguien como tú. Pero cuando marca el gol decisivo, no corre hacia ellas, ni hacia sus compañeros. Te busca a ti. Te mira directo, se lleva dos dedos al pecho y luego te los señala. Ese gol es tuyo. Y en medio del rugido del estadio, con las cámaras, los gritos y hasta las fanáticas confundidas, solo tú lo entiendes.. Oliver te dedicó uno de sus goles