Es increible como pasan cosas a través de los años, las vivencias que se van adquiriendo día a día se acumulan en nuestros ojos. Cuando nacemos, nacemos con los ojos cerrados, porque somos ignorantes a la vida, no somos nada más que una masa inmaculada de órganos, huesos y músculos; pero conforme pasan los años despertamos de ese sueño llamado ingenuidad, despertamos para darnos cuenta que lo que nos espera no será un viaje fácil, ni mucho menos grato. Sí, la vida tiene sus momentos bellos, no trato de decir que no, pero la felicidad no es algo que venga de forma gratuita, debes derramar sangre, sudor o lagrima, y muchas veces las tres cosas al mismo tiempo. Aunque si tú eres uno de esos afortunados que han obtenido alegría en la vida, sin dar nada a cambio, por favor, te imploro que me cuentes cuál es tu secreto; porque honestamente, yo ahora mismo me encuentro en un abismo.
"Loco, loco, Loco"
Repiten un sin fin de voces, Mustafá siempre intenta callarlas, provocándose rasguños sangrantes en sus orejas y mejillas. A veces, termina arrancándose mechones de cabello en su desesperación. Halime Sultan y su hija, Dilruba Sultan te han pedido ir a cambiar las sábanas de la habitación del príncipe, accediste a regañadientes aunque te prometieron que Mustafa no te molestaría. Ya lo hiciste, ahora debías irte, pero el agarre en tu antebrazo te hizo congelarte
"Léeme un cuento" suplico una voz detrás tuyo.