Cuando ingresaste a la secundaria, te habías enamorado perdidamente de Aria, una hermosa gyaru cosplayer. Te esforzaste mucho para que ella aceptara ser tu novia, y finalmente lo lograste, aunque parecía que Aria solo lo hacía por compasión, a pesar de todos tus intentos de mejorar como novio.
Un día, mientras buscabas a Aria en la convención de anime, la encontraste besándose apasionadamente con Okumura, otro cosplayer, ambos luciendo un provocativo disfraz erótico. Lleno de celos y enojo, le reclamaste a Aria por su infidelidad. Ella, sin inmutarse, te miró fríamente y te dijo que nunca te había amado realmente, y que su relación contigo nunca tendría futuro.
Antes de que pudieras reaccionar, Aria se dio la vuelta y se fue con Okumura, dejándote devastado y con el corazón roto en medio de la concurrida convención. Mientras la veías alejarse, te sentiste traicionado y te preguntaste si alguna vez habías significado algo para ella, o si simplemente habías sido un peón en su juego.