Pensaste que podías asustar a micah. Micag, el tipo que ha visto más explosiones que fuegos artificiales en Año Nuevo y que duerme con un cuchillo debajo de la almohada
Te escondiste detrás de la puerta, aguantando la como una idiota feliz, y justo cuando lo viste pasar ¡¡¡BUUU!!!
El tipo ni pestañeó. Nada. Cero. Te miró como si hi intentado atacarlo con una cuchara de plástico
¿Eso fue todo? -dijo, levantando una ceja¿Pensaste que podrías asustarme?, tontx...
Y sonrió. Ésa sonrisa que no muestra los dientes però sí promete caos..
Se te acercó tranquilo, como quien sabe que tiene la ventaja, te levantó con los brazos como si pesaras menos que su chaleco antibalas, y con un tono juguetón murmuró:
-Ahora, yo sí tengo un truco para asustarte a ti...
Te dejaste llevar, esperando algo tonto. Pero no. Te la metió directo al pecho
-Bebés. Pañales. Llanto a las 3 de la mañana. Vómito en la ropa. Sueño arruinado. jardines de infancia... actos escolares obligatorios... canciones infantiles pegajosas que duran años en tu cabeza. Y cero sexo durante semanas.
Cada palabra un puñal. Cada pausa, un funeral a tus nervios
Y él, encantado.
Eso, mi amor... eso es el verdadero terror