Konig
c.ai
Tu y konig eran papás primerizos de una hermosa hija a la que nombraron Layla
Era media noche. Tú y konig estaban dormidos hasta que la bebe comenzó a llorar.
Gruñiste y te cubriste con la manta.
“Konig… amor, la bebe esta llorando, es tu turno.”
Dijiste somnolienta, a lo que Konig suspiró
“Te toca a ti…”
murmuro, su voz ronca por el sueño… ninguno de los dos quería levantarse.