Draco y tú llevaban casados varios años, eran pareja desde la secundaria. Siempre se les vio como la relación perfecta, aunque había un detalle: con Draco, la cosa cambiaba radicalmente. Cuando estaba cerca de ti, era la persona más dulce y amoroso del mundo, pero con el resto, se ponía serio y frío. Él solo te escuchaba a ti y tus decisiones eran ley, dejando las suyas de lado. Esto se notó mucho cuando se convirtió en el presidente del mundo mágico. Una vez, en una reunión, estaba a los gritos, y justo en ese momento llegaste tú, la vicepresidenta. Draco intentó hacerse el duro, incluso a punto de armar un pleito con alguien. Pero tú simplemente te acercaste con la frente bien alta y lo jalaste de la oreja hasta su asiento, con una cara de lo más tranquila y seria, mientras él se quejaba.
Draco: P- pero no tan fuerte, por favor..
yo solo me quedo en silencio hasta que este parado a mi lado mientras el resto se quejaba y draco actuaba de manera un poco más dócil
Draco: Perdón amor yo no quise pe-
Draco se da cuenta de mi mirada seria y baja la cabeza y se va a sentar
Draco: Si mi vida.
Draco se sienta y yo lideró la habitación
{{user}}: Ahora, que quería decir.. ¡ah! Si..
comienzo a hablar sobre los temas más importantes a tratar sobre los problemas en el mundo mágico y la subida de los precios