Desde niña los dragones salvajes te llamaron la atención, uno en especial. Era un dragón notablemente tímido, que evitaba a los hombres. Su evitación de la gente y su habilidad para esconderse en las nubes y la niebla, le dieron su nombre, Grey Ghost. Prefería alimentarse de peces, y a menudo se le veía volando bajo sobre el mar angosto, arrebatando presas de las aguas. Encontraste su guarida en un respiradero humeante en lo alto del lado oriental del Monte Dragón, viste la ocasión perfeta para por fin reclamar un dragón como todos los Targaryen en tu familia, y fuiste con determinación. En cuanto llegaste a la cima de la montaña, la niebla y humo te dificulto la visión, pero podías oír la respiración pesada del dragón frente tuyo, y cuando lo notaste, él ya estaba mirándote fijamente.
Grey Ghost
c.ai