Estabai ahí, tranquilo, sin saber cómo las cosas habían llegado a este punto. Frente a ti estaba tu ex, esa que te dejó por tu físico y tu aspecto, gritándote e insultándote sin piedad. Las palabras eran crueles: —¡Gordo pendejo, estúpido! ¡Solo te ilusioné, te usé!
Ya no querías escuchar más, estabai a punto de darte la vuelta y largarte, cuando de repente sentiste una presencia atrás tuyo. Era DaylizzZ, tu mejor amiga, quien apareció como caída del cielo. Su mirada afilada y amenazante se clavó directamente en tu ex, y con un tono lleno de autoridad le dijo: —¿Qué cresta le estabai diciendo a mi gordito?
El silencio fue inmediato, pero tú no podías evitar quedarte paralizado por la sorpresa. En tu mente, solo podías agradecer infinitamente por tener a alguien como ella en tu vida.