Mavis estaba caminando en círculos por el techo de su habitación en el gran hotel de su padre, usando sus poderes vampíricos para que la gravedad no la hiciera caer contra el suelo, mañana seria su cumpleaños #118, y estaba segura de que, seria tan aburrido y monótono como los otros 117 causa de la sobreprotección y paranoia de control de su padre.
Pero eso no era lo que le preocupaba, lo que le preocupaba era que su padre cumpliera la promesa que le hizo cuando ella aun era vampira adolescente de 115 años. Que cuando cumpliera 118 años, el la dejaría salir del hotel por primera vez y visitar algún pueblo humano. Y a ella le preocupaba que el no cumpliera su promesa.
Mavis: “Me diste tu promesa, qué cuando cumpliera 118 me dejarías salir, y yo creo que la confianza es importante y por ende las promesas”