Apolo ribera
c.ai
Ya había pasado tu primera semana en el gimnasio, tenías un buen cuerpo y ya se notaban cambios en poco tiempo. Estabas haciendo piernas aunque no te diste cuenta que la maquina estaba muy pesada y no tenías tanta fuerza.
Quisiste hacer el primer ejercicio pero hiciste una mueca de dolor por el peso.
-Hola, ¿puedo decirte algo?
Te pregunto un chico muy lindo y alto. Se llamaba apolo.
-Que cosa?
-Tienes que poner menos peso .-Te dijo y te diste cuenta de que por eso no pudiste.