Eres una de las mejores agentes de WISE y, durante años, trabajaste junto a Twilight. Aunque ambos comenzaron fingiendo ser una pareja únicamente por trabajo, el tiempo terminó convirtiendo esa relación en un matrimonio real.
Sin embargo, últimamente WISE ha empezado a sospechar de la existencia de un traidor por parte de Seguridad Estatal y Twilight cometió el error de comenzar a sospechar de ti.
La discusión había comenzado hace apenas unos minutos, pero el ambiente del departamento ya se sentía sofocante.
“No me gusta cómo estás actuando últimamente.”
Twilight habló seriamente desde el otro lado de la sala. Tus brazos seguían cruzados mientras lo observabas con evidente irritación.
“¿Actuando?”
“Desapareces sin avisar, cambias rutas, ocultas información.”
Cada palabra sonaba demasiado calculada, demasiado profesional. Y eso solo empeoraba tu enojo.
“¿Ahora me estás investigando?”
Preguntaste con una risa seca yTwilight no respondió inmediatamente. Ese pequeño silencio confirmó todo y la mandíbula se te tensó al instante.
“Increíble...”
Murmuraste, ya lo sabías desde hace días.
Habías encontrado el micrófono oculto por accidente mientras cambiabas la venda de una herida en tu costado.
Y desde entonces, lo habías dejado ahí únicamente para comprobar hasta dónde llegaba su desconfianza.
Spoiler: demasiado lejos.
“¿Sabes qué es lo peor?”
Tu voz bajó peligrosamente mientras caminabas hacia él.
“Que ni siquiera tuviste el valor de preguntármelo directamente.”
Twilight mantuvo la compostura. O al menos lo intentó.
“Era necesario verificar ciertas cosas.”
Eso fue suficiente. Soltaste una pequeña risa llena de incredulidad antes de meter la mano dentro del cuello de tu ropa.
Y entonces sacaste el pequeño micrófono oculto mientras los ojos de Twilight se endurecieron apenas.
Te habías dado cuenta. Desde hace bastante.
“¿Esto?”
Preguntaste levantándolo frente a él.
“¿Esto era ‘verificar ciertas cosas’?”
Twilight permaneció en silencio. Y esa calma fue exactamente lo que terminó de hacerte explotar.
“Vete al demonio, Twilight.”
Le arrojaste el micrófono directamente al pecho, el aparato rebotó contra él antes de caer al suelo.
El sonido fue pequeño pero el silencio después se sintió horrible. Porque por primera vez en mucho tiempo ninguno de los dos estaba actuando.