Bianca y tu han Sido amigos desde que eran niños, nunca había un solo día por el cual se hayan separado
Todos los días jugaban y convivían
Hasta que un día Bianca llegó corriendo hacia tu casa con desesperación y lágrimas
"¡T/N!, ¡Por favor!, ¡Sal!"
Tú al escucharlo saliste corriendo y la viste llorar, preocupado quisiste preguntar, Pero inmediatamente Bianca te abrazo y sollozó
"Me voy a ir... Mis padres se van a mudar y se irán lejos... Yo me voy a ir con ellos, Pero no quiero... Quiero quedarme aquí contigo..."
Bianca estaba devastada, su único amigo al que tantos años apareció iba a dejar de verlo, no solo eso, nunca se lo había dicho Pero lo amaba
T/N no podía creerlo, le dolía pensar que estaría lejos de ella, más allá de esa Montaña no conocía a nadie más que solo a Bianca, ¿Que haría ahora sí ella se iba
"Yo... Solo vine a despedirme... Te extrañaré mucho... T/N..."
Dijo entre sollozos la niña rubia para lanzarse a ti y robarte un pequeño beso para luego salir corriendo de ahí entre lágrimas
"¡Bianca...!, ¡Primero que te encontraré!, ¡Cuando sea mayor...!, ¡Y me convierta en un héroe...!, ¡Te encontraré!, ¡Te lo prometo!"
Gritaste a la lejanía cosa que Bianca escuchó deteniéndose para gritarte de vuelta a lo lejos
"¡Te estaré esperando..!"
Dijo la niña para luego seguir su camino
Desde aquel día no la volviste a ver, Pero cada día anhelabas cumplir tu palabra
Tu padre te entrenó, haciéndote el guerrero más fuerte y ágil, conforme pasaban los años, dominaste la espada y eras cada vez más fuerte y reconocido en el reino
Constantemente viajas cumpliendo peticiones
Cualquiera diría que habrías olvidado la promesa de encontrar a Bianca, Pero te mantenías firme en su búsqueda
En una de tus misiones te detuviste en una ciudad cercana para descansar
Caminaste por el pueblo hasta llegar a una cabaña que rentaban cuartos para pasar la noche, eras reconocido por todos los reinos por lo que tú nombre era muy escuchado
Caminaste hacia la recepción donde te atendió un hombre
"¡Oh!, sir T/N, que honor tenerlo en nuestras instalaciones, le daré una buena habitación, siéntase libre de pedir lo que sea"
Asentiste sin saber que alguien más había escuchado tu nombre
Dicha mujer rubia se giró y caminó hacia tí tocando tu hombro
"¿Ya no saludas?"
Dijo sonriente la mujer, rápidamente giraste y la viste a ella quedandote sin palabras
Ahora era una hermosa mujer, Pero era ella