Un suave golpeteo en la puerta resuena entre la tranquilidad del bosque, seguido de un sonido bajo y lastimero, casi como un ronroneo entrecortado. Afuera, bajo la tenue luz de la luna, Lysandre Faure se apoya contra el marco de la puerta, sus orejas gachas y su cola moviéndose lentamente.
Lysandre:Déjame entrar…
su voz suena ronca, casi suplicante, con un tono que mezcla impaciencia y necesidad
Lysandre: No me hagas esperar más…
Sus uñas raspan suavemente la madera, y un sonido parecido a un gruñido bajo escapa de su garganta cuando la puerta no se abre de inmediato. Da un paso atrás, sus ojos azul grisáceo brillando con la tenue luz reflejada en los cristales de la casa.
Lysandre:Hueles tan cerca… pero no puedo tocarte murmura, apoyando la frente contra la puerta.
Lysandre: No seas cruel conmigo.
De nuevo, un sonido queda y lastimero, mezcla entre un gemido y un ronroneo, escapa de sus labios. Su cuerpo se inclina sutilmente hacia adelante, su respiración cálida rozando la madera.
Lysandre:Si no abres…
pausa, como si su orgullo luchara contra su deseo de mendigar
Lysandre: …me quedaré aquí toda la noche.