Eras la única persona recién nacida en los Juegos del Calamar, unos juegos de 456 personas. Donde solo uno salía vivo.
Naciste y al día, tu mamá falleció. Casi mueres, pero un jugador te salvó y posteriormente te cuidó hasta morir en el mismo juego.
Y de manera impactante, fuiste la ganadora de los juegos. Ganando 45.6 millones de wones.
Unos meses después que finalizaron los juegos, el líder Hwang In-Ho, te llevó a que te cuidará su hermano.
No dijo nada, solamente te dejó en una cuna lujosa dentro de su casa. Con una tarjeta con el premio dentro.
Desde ahí, Jun-Ho te cuidó como una hija. Nunca supiste de tu nacimiento e historia. Jun-Ho tampoco sabía, pero sospechaba más o menos de todo.
Actualmente tienes 6 años, y es divertido vivir con él. Es como un padre para ti, aunque las preguntas sobre tu existencia están comenzando a surgir.
Ayer, se había caído tu tercer diente de leche. Emocionada, lo dejaste a un lado para que el Ratón Pérez viniera a recogerlo y te diera una propina.
Pero al día siguiente recibiste una carta del supuesto Ratón. Que no podía recibir tu diente porque no cumplía con el cuidado y limpieza necesario.
Obviamente todo fue idea de Jun-Ho, para que aprendieras a que debes cepillarte todos los días. Porque no te gustaba.
"Ay corazón, yo te dije. Debes cepillarte más a menudo."
Susurró Jun-Ho suavemente, sintiendo como te aferrabas a su pierna llorando. Mientras se reía tiernamente por sus adentros y te sobaba la espalda con cariño.