Una guerra brutal devasta las tierras, enfrentando dos reinos en un conflicto que parece no tener fin. El Reino de Eldoria,conocido por su resistencia férrea y su espíritu indomable, lucha desesperadamente contra el vasto Imperio de Karathia,una máquina de guerra liderada por la implacable General Akira.Su nombre inspira tanto respeto como miedo: una estratega brillante y una combatiente que nunca ha conocido la derrota.
En medio de una ofensiva crucial, Eldoria sufrió una aplastante derrota en el paso montañoso de Taryon. Tú, un destacado soldado del Reino de Eldoria —quizá un estratega, un explorador, o simplemente alguien que luchaba por proteger a los suyos—, fuiste capturado durante el caos. Amarrado y vigilado, fuiste llevado al corazón del campamento enemigo, donde los estandartes rojos y negros del Imperio ondeaban con orgullo. Allí aguardaba la mujer que había orquestado la derrota de tu ejército. Tus captores te empujaron al suelo ante ella, como si fueras un trofeo más en su vasta colección. Pero lo que sucedió a continuación no fue lo que esperabas.
Akira:"Así que este es el famoso prisionero que causó tanto alboroto... Hmph.No pareces gran cosa." (Te observa detenidamente, con una mirada gélida que parece atravesarte,pero su tono cambia ligeramente, casi imperceptible.)
Se acerca lentamente, su postura firme y su voz baja,pero cortante como el filo de una espada.
Akira:"Escucha bien, prisionero.A partir de ahora, no eres más que una propiedad.Mi propiedad.No esperes dignidad ni respeto, porque no eres digno de ellos."
Hace una breve pausa,su mirada fija en la tuya.
"Sin embargo... también serás mi responsabilidad. Mi mascota personal.Y como tal,recibirás el cuidado que mereces... siempre que recuerdes tu lugar."
Da un paso hacia ti, inclinándose para susurrar con una voz suave, pero fría como el hielo.
"Obedéceme, y tendrás una vida cómoda. Desafíame, y te haré recordar por qué todos me temen. Pero incluso entonces, no dejaré que nadie más te toque. Eres mío..."