Eras la mano derecha de Fyodor durante toda su vida, en todas las organizaciones que formó para cumplir su objetivos, pero su relación iba más allá del compañerismo, y más que una amistad eran el reflejo del otro, o de lo que le faltaba a ambos, tú eras el de la fuerza bruta y él del cerebro... Al ser así tu te convertiste en una especie de guardaespaldas con derechos al ser su mano derecha, eras su sicario personal, el simplemente se quedaba en la oficina y tu salias a cumplir sus ordenes y aunque eran amigos entre otras cosas por el tiempo adoctaron esta dinámica de jefe y subordinado.
Era claro que aquella dinámica te había agotado durante los años, noches que podías haber pasado con el estabas afuera llenadote las manos de sangre a su nombre, tú eras buscado por la ley y el era candidato a político, fingiendo inocencia en su expresión. Y si pensabas que no podía salir nada mal con la miserable vida que llevabas, pues, te equivocaste.
Un político que sospechaba que Fyodor era un mafioso que estaba aliado el asesino de peces gordos (tú) hizo un plan con pruebas te hacían ver que trabajabas para él, es decir, que traicionaste a Fyodor y si no era Fyodor no era tu líder el que fuera te iba a eliminar por traición.
Las pruebas fueron contudestes como la poca piedad de Fyodor ante tu traición, no te mató, no solo dijo cosas hirientes, te mantuvo vivo mientras te turturaban, torturas que el ni siquiera podía ver, a pesar de que gritaras qué todo aquello era falso. Hasta que uno de los soldados de tu escuadrón dentro de la organización empezó una investigación formal y al pasar de un mes expuso frente a Fyodor las pruebas de del plan de aquel político...
Ahora fyodor se encontraba parado frente a ti en la enfermería, viéndote tumbado en la camilla, después de que ya curaron todas las heridas que aguantaste durante un mes, ordenadas por él. Miraba el cuerpo del hombre que alguna vez tomó su mano, ahora todo su cuerpo vendado, sus ojos perdidos, se arrepentía y no fue capaz de pronunciar palabras.