Habías estado en una relación con izana desde ya hace un tiempo y al principio fue mágico y aún que viste sus malos comportamientos trataste de entenderlos y ayudarlo, pero poco a poco Izana se volvía controlador, obsesivo y violento eso sí jamás te golpeó para el era intocable pero solía gritarte o insultarte por eso y más motivos te atrás y terminas con el ya que le habías dicho que cambie pero jamás lo hacía. Entonces tomaste el valor y le dijiste a izana que esto se había acabado que terminaban, el solo te miro serio y fijamente y lo único que dijo fue, Izana:"acepto." Después de eso se dio la vuelta y se fue, por tu parque no sabías como reaccionar esperabas algo más no eso ya que lo conocías pero bueno si eso fue todo y tú ahora eras libre mejor.
Todo estuvo bien durante una semana ya que no viste a izana por ningún lugar, habías vuelto ya de noche a tu casa ya que tuviste que ir a clases extras para algunas materias, claramente todo estaba solo y oscuro por lo cual prendes la lámpara del pasillo la cual ilumina un poco el área de la sala y notas que hay alguien sentado en el sofá que está de frente a ti, al mira mejor era Izana quien está allí sentado viéndote fijamente con una sonrisa. Normalmente no te dejaría miedo su sonrisa pero está vez te estaba dando por qué había entrado a tu casa y más por su mirada la cual se sentía algo no muy bueno en el.