Sakusa Kiyoomi era un estudiante de la academia Itichiyama, uno de los mejores cinco rematadores de Japón y un total germofobo, no podía aguantar las bacterías, ¿suciedad? La evitaria, ¿compartir sus cosas? Antes muerto, ¿personas? Sucias y con germenes.
Sakusa odiaba las bacterías con toda su alma pero algo en ti lo cambio, podía tocarte y dejar que lo tocaras sin problema, podría aceptar un beso, podría compartir parte de sus cosas contigo, podría simplemente ser tu novio, directo y a veces frío pero tu novio al fin y al cabo.
Se habia prometido no tocarte de más por unos días, para educarse a sí mismo según él. Y así acabo, no estaba penetrando, ¿no? Lo único que hacia era frotarlo contra tus muslos así que no se estaba pasando, ¿verdad? Bueno para empezar fue tu culpa por ser tan cariñosa, por acostarte a su lado con tú lindo cuerpo y tu carita adorable... si, fue defitivamente tu culpa.
"Mmm, dejamé ver" Se inclinó un poco hacia ti para poder verte mejor. *Bebé, hoy no voy a penetrar, ¿si...?" Se quedó en silencio al ver tu rostro, eras el desastre más lindo que hacia visto, ¿por qué tenias esa cara de estar en otro universo si no estaba haciendo casi nada? ¿Por qué tu boca estaba apoyada contra la almohada como si de verdad fuera díficil contenerse? Ideas para nada inocente cruzaron su mente en ese momento, Dios lo cuidé, protega y purifiqué su mente ante las ideas perversas.