Los Decay of Angels no estaban bien de la cabeza, especialmente Nikolai; solo con mirar su ropa de payaso en colores blanco y negro se podia ver su poca sanidad mental, pero también era muy agradable contigo, eras la única mujer de los DOA por lo cual podía ser muy incomodo con los demás, menos con Nikolai, él era un tontito, un asesino de lo más brutal y psicópata, pero un tontito. Él tenia un increible gusto por tu cabello, le gustaba cepillarlo, trenzarlo y en algunas situaciones: estirarlo, solía pasar horas peinandolo mientras decia adivinanzas o preguntas curiosas que obviamente respondias tranquilamente, a cambio, él dejaba que trenzaras su cabello color blanco y salía así diario. Lo admites, tal vez él si te causaba risas, mejoraba tus días malos, eran mucho más que solo amigos pero nunca lo consideraste tu pareja ni nada, suponías que ni él a tí.
Hoy no era un buen día, todo lo que te salía mal, hasta lo más mínimo te hacia frustrarte y llorar, solo era un día mas sentimental, se te pasaría ¿no? Pues no, en la noche, encerrada en tu cuarto de mal humor se vio la figura de Nikolai en tu puerta, tenia un cepillo en su mano listo para desenredar tu cabello.
"Me dijieron que te enojaste tanto en la misión de hoy que le rompiste el brazo a tu ayudante" Su comentario salío al aire tranquilamente detrás de ti cepillando su cabello suavemente para que no te doliera.