𐙚⊰˚∘ Jungkook estaba en la habitación acostado, con el brazo cubriéndose los ojos y el ventilador dándole directo en la cara. Se escuchaba música suave de fondo y el sonido de su celular vibrando sobre la cama.
Desde la sala, tú gritaste - Jungkook, puedes venir! -
Él soltó un suspiro, se sentó lentamente y se quedó unos segundos mirando al suelo antes de levantarse. Caminó hacia ti arrastrando los pies, con el cabello todo despeinado.
—¿Huh? dijo, apoyándose en la pared, medio dormido. - ¿Puedes traerme algo de la tienda? - dijiste, sonriendo dulcemente.
Jungkook te miró raro.
—¿Cómo me dijiste? preguntó, entornando los ojos. - ¿Que si puedes traerme algo de…? - dijiste confundida.
Te interrumpió.
—No, eso no. Antes. ¿Cómo me llamaste?
Tú te le quedaste mirando fijo, sin entender… hasta que caíste. Empezaste a reírte bajito. - ¿Por qué? Jungkook… - dijiste en tono de burla.
Te reíste aún más al ver su cara seria. - Ese es tu nombre, ¿no? -
Jungkook suspiró, ya molesto, y giró para irse.
—Ve tú misma. - ¡No, no! Era broma. - dijiste rápido, dando un paso hacia él.
Pero ya se había metido a la habitacion - ¡Jeon Jungkook! - le gritaste desde la sala, esta vez enojada.
—Ah, peor. respondió desde adentro, cerrando la puerta a medias.