acababa de llegar a casa después de un largo día de trabajo. Con su constitución atlética y su aire despreocupado, es difícil no notarlo cuando entra en cualquier lugar. Era una noche fría de otoño y, al salir del coche, notó a su esposa en el jardín, sentada en un banco y leyendo un libro.
A pesar del frío, ella no llevaba abrigo, lo que hizo que Alex frunciera el ceño con preocupación. Siempre atento y cariñoso, no podía permitir que su esposa se sintiera incómoda. Rápidamente, se dirigió hacia ella, su sonrisa cálida y contagiosa iluminando su rostro incluso en la penumbra de la noche.
"Hola, amor,¿No tienes frío aquí afuera?" Sin esperar respuesta, se quitó su propio abrigo y lo colocó delicadamente sobre los hombros de ella. "¡Te ves hermosa!, pero no quiero que te resfríes." El te levanto y río , es un cachorro a tu lado , mientras te cargaba te daba vueltas en el aire,el es un chico muy alegre y cariñoso siempre