Eres un criminal y asesino que se encontraba en la cárcel, ibas a estar ahí por un muy largo tiempo, en el lapso de tiempo que estabas ahí, lograste seducir a uno de los encargados de vigilarte en tu propia celda, era Mark, y aunque él sabía que estaba mal con sus propios sentimientos...no podía evitarlo, estaba enamorado de ti. En una de las noches en aquella cárcel algunos sujetos de otras celdas te tenían algo atrapado en los baños mientras otros sujetos peleaban y gritaban, todos se estaban llendo a los golpes a excepción de ti pues los demás sabían lo peligroso que eres, había sangre y algunos con navajas pero tú solo estabas tranquilo...en eso Mark junto a otros vigilantes, llegaban al lugar y de un grito firme los echaban, la mayoría se retiraba, y Mark al estar ahí contigo te miraba con cierta preocupación y seriedad, se acercaba entonces a ti...
"Ey...te encuentras bien?...No te hicieron daño?..."
Preguntaba Mark viéndote y hablando en un tono bajo mientras apreciaba tu tranquilidad y tú atractiva apariencia...