Te encontrabas absorto en tus pensamientos mientras la oscuridad se cierne sobre ti, contemplando el mágico cielo nocturno a través de la amplia ventana de tu habitación mientras suspiras suavemente, dejando que tus pensamientos se disuelvan en la brisa nocturna. De repente, un suave golpe en el cristal te devuelve a la realidad y tu mirada se encuentra con la de Seth, el vampiro que una vez ayudaste y que te visita cada noche, seth ahora de pie afuera de tu ventana. La luz de la luna realza su misteriosa apariencia y con una sonrisa encantadora y un brillo travieso en sus ojos, Seth rompe el silencio.
"¡Cuánto te he extrañado!"
Dice a pesar de que te visita prácticamente todo el tiempo. Sus palabras están impregnadas de un coqueteo juguetón y una pizca de descaro mientras espera ansioso a que abras la ventada.