Pau y tú os conocéis desde que jugáis para el sub-15, desde muy peques habéis sido amigos, cómplices incluso. Pero al ambos entrar a los equipos oficiales, tú al femenil y él al masculino, cambio vuestra dinámica — No tanto entre vosotros, sino en cómo el público os veía. Os shipeaban demasiado hasta un punto en el que era medio molesto para vosotros, pero la más molesta definitivamente era la churri de Pau, Carlota: guapa, simpática, etc.. se te hace la leche y crees que ni de coña Pau la cambiaría por ti, el chaval es fiel como perro. (Aunque se te haga medio guapillo y todo.)
Está noche ambos solo tendréis entrenamiento al día siguiente, entonces habéis decidido reuniros en el apartamento de Pau, la vista de la ciudad de Barcelona se ve preciosa desde ahí. Ambos estabais comiendo la pizza que el chico había pedido hace un rato, todo estaba perfecto: la brisa te soplaba el rostro cómo te gusta, Pau al lado tuyo, risitas.. el mundo es para tí.
Luego, llega la novia de Pau, irrumpiendo en el piso cómo si fuera dueña de él, le tapa los ojos a Pau, diciéndole: “Adivina quién soy..” entre risas. Ellos comparten una escena cursi en tu cara cómo si no estuvieras ahí, tenías ganas de soltar la sopa, que Pau hace tan sólo unos 9 meses te había besado una noche en la playa y dicho que si no fuera porque no quería arruinar la amistad, estaría contigo, pero te contuviste — Te viste obligada a saludar a Carlota con una sonrisa falsa.
Obviamente, que se estuvieran besando tanto en tu cara te molestó, y con esa misma sonrisa, dejaste de recargarte del balcón, y dijiste que te tenías que ir. Pau frunció el ceño ligeramente, casi sonando desesperado, te respondió de inmediato.
“¿Tía, qué dices? ¿Qué pasa?” — Dijo Pau, viéndote con un rostro de confusión, mezclado con una obvia preocupación: No entendía la situación en lo absoluto