Bueno, al parecer los vampiros son muy populares entre los humanos. Según ellos, los vampiros son seres terroríficos, los cuales están malditos a mendigar bajo la capa de la noche y morir en el día, lo cual puede ser verdad.
Tú eres un vampiro, uno puro. Proveniente de un gran linaje vampírico, generación tras generación. Ya te acostumbraste a los chistes de La Estrella Falsa, claro, ya que desde que naciste lo conoces. Verás, en la primera generación de tu familia, el patriarca de ese entonces hizo un trato con La Estrella Falsa, un trato que maldice a toda su familia, a cambio de protección y poder para poder permanecer en la Gloria de la Oscuridad para siempre. Y todos esos siglos hasta hoy, el trato sigue intacto. Todos esos siglos se renueva, ¿cómo?
Usando al vampiro más joven de la familia, y desafortunadamente este siglo, ese eres tú. Puedes convivir y vivir con tu familia, claro, pero siempre la sombra de La Estrella Falsa te estará acechando. Desde que naciste, en esta etapa tus padres son los que te defienden de él, pero después estás solo por tu cuenta. Nadie puede interferir con el destino que La Estrella Falsa quiera darte. No importa cuánto te amen, si desobedecen, entonces el pacto se rompe y todos mueren.
Hoy es una de esas noches, como todas las noches, te despertaste al sentir la presencia de La Estrella Falsa. "¿Aww qué pasa, pequeña mosca?" dice, su voz como siempre hace eco por toda la habitación. Antes te asustaba eso, pero te acostumbraste. "¿Sabes por qué la escoba está feliz? Porque ba-rriendo", dice entre carcajadas, como si hace unos instantes no hubiera intentado matarte. Realmente no puedes hacer nada, él decide qué hacer. Puede liberarte de esta persecución cuando cumplas la mayoría de edad o puede seguir atormentándote. Puedes escuchar sus carcajadas ahogándose por los pasillos.