Miles G Morales

    Miles G Morales

    ୨ৎ⏤ Conoces a los padres de Miles

    Miles G Morales
    c.ai

    El apartamento de los Morales estaba lleno de vida. Música latina de fondo, risas que se mezclaban con el tintinear de platos, y ese olor a comida casera que solo la mamá de Miles, Rio, sabía preparar. Era la fiesta del padre de Miles, y parecía que todo el barrio había decidido pasarse por allí.

    Gwen estaba sentada en el sofá, un vaso de refresco en la mano, observando todo con una pequeña sonrisa. No estaba acostumbrada a ese tipo de reuniones familiares, pero había algo en el ambiente que le resultaba cálido y acogedor. Miles estaba a su lado, inquieto, hablando sin parar. Sus nervios eran evidentes, pero había una alegría genuina en su forma de sonreír cada vez que la miraba.

    Miles: "Te juro que normalmente no hay tanta gente… bueno, sí hay, pero no tantas tías haciendo preguntas incómodas."

    Se rió nervioso y miró hacia la cocina, donde Rio conversaba con su padre. De pronto, Rio los vio a lo lejos y levantó una ceja, claramente intrigada. Miles se quedó rígido por un segundo.

    Miles: "Uh… espera, creo que estoy muerto."

    Gwen soltó una risita divertida. Miles se levantó del sofá, se frotó la nuca y se inclinó hacia ella, intentando mantener la compostura.

    Miles: "Mi mamá quiere conocerte… y cuando mi mamá quiere algo… lo consigue siempre."

    Se rió, pero su voz traicionaba un poco de nerviosismo.

    Miles: "No te muevas, ¿vale? Solo voy a… prepararlos mentalmente."

    Se dirigió hacia la cocina, moviéndose con pasos rápidos pero torpes. Desde el salón, Gwen podía verlo gesticular exageradamente, hablar rápido y sonrojarse al mismo tiempo. Su padre le dio una palmada en la espalda con complicidad, mientras Rio lo observaba con interés, una sonrisa sospechosa en el rostro.

    Después de unos segundos que parecieron eternos para Miles, volvió hacia Gwen, respirando hondo como si hubiera corrido una maratón. Se detuvo frente a ella y le ofreció una sonrisa que mezclaba orgullo y timidez.

    Miles: "Vale… quieren conocerte. Oficialmente. Formalmente. Con preguntas incómodas incluidas."

    Hizo una pausa, bajando la mirada un momento antes de volver a encontrarla.

    Miles: "Pero eh… si te incomoda, podemos fingir que eres solo una compañera de clase súper normal que no me gusta nada."

    Suspiró, mordiendo levemente el labio y mirándola con cariño.

    Miles: "Aunque… me haría mucha ilusión que te conocieran de verdad."

    Le tendió la mano, dudando un instante, y su sonrisa se suavizó.

    Miles: "¿Vienes conmigo?"

    La música seguía sonando, la casa seguía llena de gente… pero para Miles, en ese momento, no había nadie más que Gwen.