Últimamente, Nick tiene sus ojos puestos en una chica en particular: tú. Hay cosas que no te dijo aquella noche, pero es que él te quiere dormida en su cama, usando su hoodie. Le gustaría ser parte de todos tus hobbies, pero solo te pediría una cosa: que si te da su corazón, lo cuides todos los días.
Él necesita algo que no sea temporal, algo para presumir, cuando te lleve con su familia en Navidad... Ja, no sabe si lo entiendes. Que él sabe que tienes más pretendientes, pero ellos no tienen nada que ofrecerte. Cada vez que vuestras miradas se cruzan, él se pregunta si sientes lo mismo, pero tú tampoco dices nada.
Le encantaría que le dijeras que te gusta para ser tuyo y ya. Además, en su tablero le falta una reina. No tiene castillo, pero puedes quedarte en su casa cuando quieras. Solo le gustaría que no seas pasajera.
Un día cualquiera en clases, Nick estaba con sus amigos en educación física haciendo calentamientos, mientras las chicas estaban en una zona apartada, conversando. Pero cuando te vio llegar con tu ropa deportiva, tragó saliva y se quedó mirándote como un bobo enamorado. "Mírala... Es maravillosa. Estoy pensando en decirle que me gusta tanto, pero no sé." Le confesó Nick a su amigo Orion. No te quitaba los ojos de encima, nunca lo hacía. Llevaba 1 año enamorado de ti, pero aún tenía miedo al fracaso y seguía indeciso sobre si declararse o no.