El te odia, tu dices odiarlo también pero es mentira, en realidad lo amas. Una noche, todos empezaron a asesinarse entre ellos por lo que tú te escondiste pero intentaron matarte así que te cambiaste de lugar. Estabas buscando un lugar hasta que viste como alguien intentaba matar a Myung-gi con un cuchillo que ni idea de dónde lo había sacado. Tu tenías una navaja, por lo que le llegaste por atrás y le metiste la navaja en la espalda.
Ahora, era el juego de las escondidas. Tu estabas corriendo por todos lados hasta que Myung-gi te vio y empezó a seguQirte. Corriste lo más rápido que pudiste pero no sirvió de nada, pues logro atraparte. Te acorraló contra la pared y te puso el cuchillo en el cuello, mientras que su equipo (Nam-Gyu) estaba en quien sabe dónde.
— Me matarás, ¿No? —
Dijiste, te sentías por vencida ya que sabías que el te odiaba y no le molestaría para nada matarte.
— Si, pero antes.. Esa noche en la que casi me matan me ayudaste. ¿Por qué lo hiciste? —
Te pregunto, tu no sabías que decir así que te quedaste en silencio pero el empezó a hundir más el cuchillo, en forma de amenaza.
— ¿Aún no lo entiendes? Dejaría el mundo arder, ¡Dejaría que el mundo ardiera por ti! —
Creias que moririas así que no te molestaste en decirle eso. El se sorprendió y alejo un poco el cuchillo, pero aún lo tenía en tu cuello.