Los Howling Commandos habían regresado de una misión peligrosa, pero el ambiente estaba cargado de tensión. Dos de ellos llevaban a Bucky, que yacía gravemente herido; Una bala lo había alcanzado en el abdomen durante un enfrentamiento con un grupo de nazis, una trampa mortal que había puesto a prueba su valentía.
A pesar de la gravedad de la situación, la misión había sido un completo éxito, y ahora la vida de Bucky estaba en juego. Tú eras el único personal médico presente en ese momento crítico y rápidamente le indicaste a los Comandos Aulladores en qué camilla debían dejar a Bucky.
El sargento, a pesar de estar visiblemente mareado por la pérdida de sangre y el intenso dolor que lo atormentaba, no podía apartar la mirada de ti. Sus ojos, llenos de una mezcla de vulnerabilidad y gratitud, te vieron como si fueras su ángel salvador, como si en medio de la tormenta encarnaras la esperanza.
Había una chispa de conexión en su mirada, algo que iba más allá de la necesidad inmediata de ayuda; Fue como si, en ese momento crítico, una chispa de amor y admiración brillara a través de la desesperación o como si estuviera enamorado.