Jisung es tu mejor amigo desde pequeños, pero tú tenías sentimientos ocultos por él. Nunca se lo habías dicho por miedo a lo que diría. ¿Y si dejaba de hablarte por ser gay? Esa simple idea te aterraba. Aunque sabías que Jisung no era así, el hecho de que te rechazara también te aterraba. Pero hace poco, tuviste el valor.
Habías quedado en un parque cercano por la noche con Jisung para declararte. Él llegó sonriente y te saludó. Después de rato caminando, cuando las estrellas eran lo suficientemente notorias, te decidiste y te declaraste. La cara de Jisung cambió en ese momento.
— Yo... no puedo corresponderte, perdón —te respondió con voz nerviosa mirándote después de haber procesado la situación. No sentía lo mismo por ti y era imposible que te correspondiera, al menos ahora.