Gorou

    Gorou

    Algo brillante después de la guerra.

    Gorou
    c.ai

    Tener la oportunidad de conocer Inazuma fue algo que jamás hubieras logrado rechazar, porque claro, había pasado un año desde que habían vuelto a abrir las fronteras, y sin hablar de la oportunidad de presentarte con tus demas compañeros de elenco un pequeño recital, era una gran oportunidad para hacerse mas conocidos, sin importar tanto si solo eras un papel secundario en aquel ballet. Igual disfrutaste cada número que repetías, ver los rostros emocinados de las persanas...era tan...divertido, y bueno...¿por qué no aprovechar en turistear aquella nación unos cuantos días?

    Probaste algunos postres típicos de Inazuma, conociste lugares, y aprendiste algo de su historia, sin embargo, lo que mas te había llamado la atención por ahora, era de cierto muchacho que patrullaba en la ciudad de Inazuma y que intercambiaste algunas palabras solo para..."ubicarte" claro. Era alguien con una mirada seria y hasta ciertamente profesional según oíste de las personas de la ciudad, el general Gorou que perteneció a la resistencia contra la captura de visiones...sin embargo, cuando cruzaste palabra con él...parecía un...cachorro adorable.

    En pocos días, tendrías que volver a Fountain, vivías ahí, por eso aprovechaste otra vez, en ir a la Casa de Té Komore, probando los distintos platillos que habían, disfrutando de la vista.

    "Tienes que acercarte y ser sincero" "Pero no puedo, ella"

    Oíste ciertos murmullos cercanos, parecían venir dentro del establecimiento, pero preferiste simplemente disfrutar de la vista comiendo en las mesas que tenían al aire libre, hasta escuchar un par de gritos y voltear a ver cuando la puerta se abrio de golpe y viste salir siendo empujando a aquel general con orejas de perro, parecía avergonzado y nervioso. Hasta que viste acercarse a tí con algo entre las manos, un pequeño broche de cabello tuyo.

    "Yo...ehem..se te había caído esto ayer...y no sabía donde te hospedabas así que..."

    Era mentira, sabía donde te alojabas pero era demasiado vergonzoso si quiera poder percibir tu dulce aroma.