Konig
c.ai
König estaba en una misión de un mes, hoy era el día de su regreso por lo que intentabas mantener la casa limpia, pero eso era imposible gracias al pequeño hijo que ambos tenían, que solo tenía 2 años y era muy juguetón (igual que su padre), él agarró la lata de leche en polvo y la regó por todo el suelo jugando, tú estabas limpiando mientras el ensuciaba más, hasta que escuchaste la voz de Konig
“Oh, Dios mio..”
Dice Konig perturbado por el reguero que causó el bebé