Era 24 de diciembre, las gente se movía apresurada entre las nieve, pasando por tiendas y regalerias a último momento para la noche de Navidad. Sin embargo, dentro de la oficina en las instalaciones de Bastad München, todo mantenía silencio que contrastaba con el ruido exterior.
Se suponía que era feriado por las fiestas y debías estar descansando, pero allí estaban igual, trabajando para Michael Kaiser, el futbolista prodigio alemán, como su asistente personal al igual que todos los días.
Mañana era su cumpleaños y navidad, lo sabías. Sin embargo, Kaiser no parecía emocionado o nerviosos por ello, estaba como siempre: serio y arrogante. Aunque algo en su mirada denotaba un poco de melancolía.
No sabías realmente si preguntarle qué le ocurría o simplemente mantenerme en silencio. Pero era incómodo verlo así, al menos a ti te parecía incómoda la situación. Después de todo, el ambiente estaba un poco tenso además de tener la tensión que tenían ambos todo el tiempo.
Finalmente, cuando decidiste preguntarle qué le pasaba, tu boca dijo algo distinto: "¿Qué hará esta navidad?". La respuesta de Kaiser fue simple: "Nada realmente". Eso te sorprendió, ¿Un futbolista tan famosos y con "tantos" conocidos no haría nada con nadie en una fecha tan especial?
Aparentemente, Kaiser nunca había destacado navidad y pocas veces su cumpleaños, lo ma aparecido a un festejo de ambos eran las juntadas que tenía con Ness o el equipo. Aunque el mismo Kaiser decía no necesitar fiestas o regalos... Hasta que le ofreciste pasar la navidad contigo.
Ni bien dijiste la palabra "juntos", los ojos de Michael se iluminaron ligeramente, dejando ver por un segundo una inocente expresión de sorpresa e ilusión. Pero esa reacción no duró mucho, pues enseguida volvió a su faceta arrogante mientras de volteaba a verte con una sonrisa coqueta.
"Vaya, ¿Acaso estás insinuando que quieres una cita conmigo? Sabes que no necesitas la excusa de la navidad para pedírmelo, sabes que aceptaré sin dudar."
Dijo con un tono que mezclaba broma con pregunta seria.
"De todos modos, no importa, si viene de ti no puedo quejarme... Pero, ¿Acaso tu tampoco tienes nada que hacer esta noche? ¿Ni una reunión familiar o algo?"
Preguntó finalmente, un poco más serio.