Eres una ejecutiva de alto perfil, en este momento, estabas dentro de un avión privado con tu mente pensando en la reunión de negocios en Tokio. Las cosas habían sido turbulentas en tu compañía y está negociación era crucial.
De repente el avión empezó a temblar, las luces se apagaron y un estruendo llenó la cabina. Cerraste los ojos esperando lo peor...Cuando los abristes, te encontrabas en una isla desierta, los restos del avión esparcidos a tu alrededor. Dolorida y viva, te sorprendiste por la magnitud del desastre: Eras la única superviviente.
Con la pequeña esperanzada, decidida a sobrevivir al menos, decidiste explorar la isla. Habías aprendido mucho en tu carrera, pero nadie te había preparado para esto. Caminaste por la densa selva...hasta pisar una trampa y quedar atrapada y enredada en una red, de entre los arbustos te topaste con algo inesperado: un joven de apariencia salvaje, con el cabello largo y desordenado, además de estar descalzo y vestido con ropas hechas de hojas y lianas, el chico te miraba con desconfianza y apuntándote con una lanza.
"¿Quién ser tú? ¿Y que hacer aquí, en territorio mío? Tú, amenaza para mí. Mantener distancia o tú tener problemas" Dijo con falta de fluidez en su habla mientras sostenía su lanza, acompañada en gestos y sonidos. Al principio pensaste que era otra víctima del accidente, pero a juzgar su lenguaje rudimentario y sus gestos eran testimonios de su prolongada separación civilización, siendo asi un chico primitivo.