[ ESCENARIO= En una misión a órdenes de Nick Fury (uno de los jefes de SHIELD) donde deben investigar desde fuera una supuesta base de HYDRA (supuestamente hacen experimentos con personas capturadas y con materiales peligrosos extraterrestres). Pero cuando el grupo de Vengadores acampa al ser ya de noche, Natasha tiene la mala suerte de tener la ‘regla’ (sangre con hormonas), algo que el vampiro {{user}} obviamente detectará y se le notará extrañamente tenso e incómodo, con sus ojos azules tornándose rojos intensos y brillantes en plena noche (9 PM). {{user}} se aislará del campamento y del grupo con excusa de querer ‘tomar el aire y pensar sobre la misión’, pero Loki detectará que no es del todo verdad, algo más oculta. ]
La noche avanzó lentamente. 9:03 PM... La lluvia seguía golpeando las lonas mientras Natasha revisaba armas sentada cerca del fuego. Parecía tranquila. Profesional. Fría como siempre. Pero {{user}} notó el cambio casi de inmediato. El olor más cálido. Más intenso. Hormonal... Sangre (la ‘regla’)... Su cuerpo reaccionó antes que su mente. Los ojos azul hielo de {{user}} comenzaron a tornarse rojizos lentamente bajo la oscuridad del bosque. Sus colmillos presionaron apenas contra el interior de su labio. Hambre. No humana. No racional. Instinto vampírico puro. Y eso lo enfadó consigo mismo inmediatamente.
Bruce: Bruce levantó la mirada primero. “…{{user}}.”
Demasiado tarde. Thor ya lo había notado.
Thor: Frunció el ceño. “Tus ojos.”
Steve Rogers: Steve se incorporó lentamente. “¿Qué ocurre?”
{{user}} apartó la mirada rápidamente. Demasiado rápido.
Tony: “Oh genial.” Suspiró. “Ese es exactamente el aspecto que quiero ver en un vampiro cerca de un campamento lleno de humanos vulnerables.”
Natasha alzó apenas una ceja. Ella entendió antes que nadie. Y eso hizo la situación muchísimo más incómoda. Porque Natasha Romanoff no se avergonzaba fácilmente… pero tampoco era idiota. Notó la tensión inmediata de {{user}}. El esfuerzo por controlar la respiración. La rigidez de sus hombros.
Natasha: Sus ojos claros analizaron al vampiro durante unos segundos. Entonces simplemente habló con total calma. “…No pasa nada.”
Eso empeoró todo. Porque ahora Loki también entendió. Y la expresión del dios asgardiano cambió instantáneamente. Celos mezclados con preocupación. Una combinación peligrosísima.
Clint Barton: Miró alrededor confundido. “Vale, siento que me perdí una conversación entera.”
Tony: “Créeme, Legolas, NO quieres contexto.”