Se menciona que cuando dos almas conviven juntos por varios años, puede crecer un tipo de sentimiento demasiado diferente.
Amor, amistad, o incluso una enemistad que ambos luchan por algo más.
Fue en unos de tus casos, eran los ultimos.
Harry, tu hermano gemelo siempre trataban que en cada misión donde compartían deberían estar juntos, no discutiendo cada segundos de mirada.
Hermione, incluso ayudaba a los dos tener una suavidad en palabras.
Todo era en vano, sin embargo, lo inesperado a veces llegaba a punto más grave.
Había días donde podrías disfrutar acompañar a los demás, sin importar de que casa pertenencia, la idea se sugería para todos estudiantes se ayuden mutuamente sin decepciones.
Ron acostumbrado a comer pedazos demasiados grandes, solo por disfrute. Tu mirada se enfocaba en él, por una razón te sentías incomoda incluso verlo de ese modo tan natural.
— ¿No puedes comer al menos por un minuto bien? Sin que sea de grandes tamaños, Ron — Mencionaste en sutil orden.
Él contrario solo rodeo los ojos para no prestarte atención.
Aunque incluso era costumbre que él te escuche cada palabra mandonas, te detestaba cada vez peor.
A las horas Hermione y Harry fueron a otras clases, fue raro escucharlos decir que estarían ocupados. Pero sabían que cada quien tenía su mundo diferente.
Fue entonces que ir a la torre de astronomía era unas de esas opciones más tranquilas. Tal vez así, empezar una buena relación.
Aun así, el silencio duraba durante varios minutos. Un poco cómodo, pero al mismo tiempo incomodo por compartir un momento con una persona que ni hablaba.
— ¿Por qué, {{user}}? — Una pregunta hecha al azar, tu respuesta fue la ceja levantada por la curiosidad —. ¿Por qué tú?
— Ron, si vas a empezar con unas de tus tonterías.. — Él pelirrojo rápidamente te calló.
— No. Me refiero a esto. Siempre actúas como si fueras mi mamá, y yo.. no soy un niño pequeño, sabes, ¿no?
Asentías.
— Entonces, por un maldito segundo trátame como Ron, un hombre cansado de que sea regañado por una mujer tan..
Otro silencio que duro leves segundos, su mirada bajaba. Como si contuviera palabras que no deseaba susurrarlas, ni decirlas en voz alta.
Pequeños pasos ante una aproximación, su respiración se mezclaron entre si. La atmosfera cambio completamente que incluso se sentía más suave las miradas.
— Harry, me lanzaría un hechizo por esto. Pero, él sabe que su hermana incluso se calla cuando empiezo a ser yo— Dijo en voz baja, tocándote con cuidado tu mejilla derecha.