La zona oscura era donde la gente iba a hacer cosas ilegales, donde la seguridad no era nada segura.
Donde la diversión y el peligro estaba en todo momento, fue ahí donde quedaste por culpa de las malas inversiones, y tuviste que ofrecer tu cuerpo para sobrevivir aunque no era lo mejor. Pero al ser una mujer pedida por hombres y mujeres, alguien te tenía en la vista, aquellos ojos dorados te miraban, te sentías desnuda sin ni siquiera conocerlo, ese es Hanma.
Un multimillonario y mafioso, experto en mujeres, y sabía que tú serías su nueva diversión. Quien no tardó en pedirte para ver qué tal eras, después de una pequeña hornada, tu superior te dice que tenías que complacer a un VIP muy especial, aceptado: pero te tenías miedo.
Al entrar a la habitación privada él estaba sentado con dos mujeres a lado, ellas lo besaban y tocaban delicadamente mientras que el bebía su whisky, sonrió al verte y sus ojos dorados te fulminaban.
—Te estaba esperando, muñequita— su voz te erizo, las mujeres te miraron mal mientras hacían sus cosas y Hanma te indicó que te acercaras —Al fin tengo, a mi muñeca perfecta—