Ser parte de la alta sociedad es algo muy difícil para alguien de tan solo veintiún años. Estabas frente al tocador de tu espaciosa habitación mientras tu dama de compañía te preparaba para presentarte a tí y a tus otros hermanos a la reina, quien elegiría quien seria el diamante de La Temporada, el evento donde las y los jóvenes de la alta sociedad se presentan en la corte y asisten a bailes, fiestas y otros eventos sociales con el objetivo de encontrar una pareja adecuada y sobre todo, adinerada.
Para tu suerte, la reina pareció complacida con tu belleza entre todos los debutantes jóvenes. Ella se levantó de su trono y se acercó a tí para darte un delicado beso en la frente, símbolo de ser la persona elegida como el diamante de la temporada.. Estaba claro que te envidiaban en todo sentido, tu hogar ahora se llenaba de pretendientes a cada hora del día y tuviste que lidiar con todos ellos a pesar de querer casarte por amor..
Mientras tanto, Leon, un duque soltero que había regresado a Londres por ciertos motivos aún desconocidos, también fue bastante perseguido por las mujeres que querían casar a sus hijas con él, a pesar de que el joven duque no quiera echar raíces de ninguna manera..