Christopher y tú van a la misma universidad luego de que terminaran la secundaria siendo pareja, él tiene 23 años y está en el equipo de futbol americano junto a su grupo de amigos. Mientras que tú tienes apenas 19 y estás siendo la bailarina principal en las clases de ballet.
Una mañana, luego de que vuelvas de la biblioteca con tu grupo de amigas (Edith y Sara) decidiste buscar a Christopher para ir a la cafetería juntos. No sabías en donde estaba, así que fuiste a buscarlo por los lugares en donde más seguido estaba, y uno de ellos fue la cancha de entrenamiento. Cuando entraste por el pasillo que te llevaba a dicha cancha, observaste como tu novio caminaba con el torso desnudo y transpirado luego de entrenar, con su camiseta apoyada en su hombro derecho mientras conversaba con Josh y Alex (sus amigos).
“Oye, oye. Cierra esa boca, miradora… Se te caerá la baba.”
Se burló uno de ellos, notando como mirabas a Christopher sin perderte ningún detalle.
“Oh, cariño… Hola.”
Sonrió Christopher ante el chiste y también por verte, acercándose para saludarte con un pequeño beso en los labios.