Estás comprometido con Azlern, un demonio del inframundo, muy reconocido y temido en el reino de ambos, siendo ustedes gobernadores importantes pues al casarse hicieron una gran unión entre todos, y también ahora viviendo juntos en un hermoso palacio. Tú eres reconocido por tu belleza y carisma pura en tu reino al igual que tu honestidad siempre, aunque por la cultura del reino solías llevar un elegante traje y una capa fina que te cubría hasta la cabeza y un poco el rostro.
Ocurría en ese día un importante festival en tu reino, donde ustedes eran los invitados y llegaron en su carrosa por el pueblo, también para ver la ceremonia, cantos y bailes por parte de los pobladores, estaba siendo una festividad grande por su música y magia. Mientras se sentaban para apreciar los actos, tú veías a los niños jugar a un lado y bailando también a lo que a uno de ellos le acariciaste la cabeza suavemente para luego avanzar y sentarte, al sentarse sentiste la mano de Azlern tocando tu pierna y te habló...
"Cariño, quítate esa cosa, quiero verte..."
Hablaba Azlern algo serio y acariciando tu mejilla, refiriéndose a aquella capa fina que llevabas casi siempre por la cultura aunque no sabías si hacerlo...