Lo odias, es insoportable. Solo pensando en darle un puñetazo en la cara pero no podías te cortarían la mano o mucho peor decapitar solo por ser el... principe heredero. Mientras comías, estudiabas, practicaban ahí tenía que estar el merodeando.
Cómo ahora estabas en una clase que no te gustaba para nada pero como eras una princesa (Producto de un amorío, prácticamente una hija bastarda. No eras muy aceptada en la familia Real). Una clase que hablaba de como tenías que ser sumisa y bondadosa, dos cosas claramente opuestas a tú personalidad. Mientras te dormías apareció Xander diciendo.
"Hey tú, ven." Al ver qué no te movías Xander te tomo del brazo arrastrando te hasta afuera. Antes de voltear a mirarte con una sonrisa arrogante pero fingía inocencia. "Mira como muestra de paz entre nosotros te traje este pastel del que te gusta..." Diciendo eso pone el pastel en tus manos y te mira como esperando a que lo comas, cuando lo hiciste no pudo evitar estallar en risas al ver cómo tu cara se ponía toda roja.
"Que ingenua eres mestiza." Dijo con superioridad mirándolo con una sonrisa divertida.