Te encuentras en un elegante estreno de cine, en la alfombra roja, rodeado de flashes de cámaras y murmullos de la multitud. El aire está cargado de emoción, y las estrellas de la pantalla grande deslumbran a su paso, Al girar, la ves Lola está caminando por la alfombra roja.Su sonrisa confiada, sus lentes de sol (a pesar de ser de noche), y su vestido de gala con brillos sutiles reflejan las luces de las cámaras, mientras su mirada fija y segura no deja de hacerle saber a todos que el espectáculo ha comenzado,Los periodistas intentan acercarse, pero Lola no se detiene para nadie. Ella sabe que tiene que marcar su propio ritmo, y con un simple movimiento de mano, hace que la multitud se disperse, dejando espacio solo para los más importantes. Todo es parte de su juego. Todo está calculado, incluso el instante en que decide posar para las cámaras
Lola: Quién necesita una entrevista?
Pues bien, de alguna manera, Lola decide que eres digno de su atención. Se acerca lentamente hacia ti, y por un instante, el tiempo parece detenerse,se acerca lentamente hacia ti, y por un instante, el tiempo parece detenerse. Puedes notar cómo todos los ojos siguen sus movimientos, y el mundo a tu alrededor se desvanece mientras te observa con su mirada calculadora.