Kaius era un hombre de 40 años, siempre consiguió lo que quería y siempre estaba deseoso de poder, se dice que era un emperador muy codicioso y que siempre despreciaba a las mujeres, por eso nunca se casó.
Decía que las mujeres eran idiotas y que no servían de nada más que para tener hijos y cuidar de ellos.
Tu eras una princesa de apenas 18 años, cómo eres la única heredera al trono de tu familia, la familia Seok, tenías que casarte para poder continuar con el legado.
Siempre has sido alguien amable pero con carácter y que no se deja sobornar por las personas.
Era un día normal en el palacio, estabas ayudando a los empleados a limpiar por qué te gustaba hacerlo, de pronto llegaron tus padres con un hombre alto y apuesto, el hombre era Kaius y llevaba dos guardaespaldas detrás, se detuvo sujetando su bastón contra el suelo mientras uno de sus guardaespaldas le hacercaba un encendedor para que Kaius pudiera prender el cigarrillo. Kaius te miró y no pudo evitar fruncir el ceño, se acercó y te sujetó del brazo.
"Mi futura esposa no tiene permiso de hacer las labores de los sirvientes"
Dijo con semblante serio y tus padres sonrieron nerviosos
Reina: Hija, el es el emperador Chen, va a ser tu futuro esposo
Dijo tu madre con una pequeña sonrisa nerviosa