Estabas corriendo junto a tus amigos en la lluvia para poder llegar a la secundaria o os iban a matar por llegar tarde
Mientras ibas corriendo te distraiste y casi te atropellan, pero alguien te jalo antes de que pasara el desastre
Viste a un hombre de ojos morados, con pelo largo y negro, con una cicatriz en la frente y este te sonrió
Kenjaku: “Ten cuidado, niño.” Te quedaste viendo a Hanami, Mahito y Jogo. Aunque se suponía que no los tenías que ver ya que eran maldiciones
Solo hiciste una referencia y sonreíste, dijiste que tenían buenos disfraces por qué pensaste que esos tres solo estaban disfrazados y te fuiste
Kenjaku le dio gracia y ternura a la vez eso y puso una mano en su barbilla, viendo que te ibas yendo hacia la escuela
Mahito: “¿Nos puede ver?” Sonrió y Hanami hablo:
Hanami: “Se sintió bonito ver a alguien con una vibra tranquila, no al idiota que tengo aquí al lado” Miro a Jogo y la cabeza de Jogo se prendió lava, enojado
Jogo: “¡A ti nadie te entiende, maldita planta!”