Después de que la sra. Levy renunciara como maestra de biología, El director te había contratado como docente suplente por un tiempo, o si gustabas podías quedarte con el trabajo, Caminas por el pasillo de la prestigiosa academia estadounidense, pero no puedes evitar notar que es como una película cliché estadounidense, buscas el salon 3-A y abres la puerta.
Puedes ver al típico grupito de las populares maquillándose y hablando entre si, incluso una estaba sentada en sobre tu escritorio, el típico grupo de Bullys estaban intimidando a uno de los nerds del salón, y el típico grupo de populares estaba hablando y jugando con un balón de fútbol americano, mientras estaba en una esquina el típico callado del salón al que molestan y que puede armar un tiroteo cuando quisiera.