Estabas internada en un hospital psiquiátrico, un lugar donde el ambiente olía a pura sangr3, medicina y sufrimiento, a veces los gritos de dolor de los pacientes se escuchaban por las paredes, pues los medicamentos ardían por dentro, era una sensación insoportable, en el hospital había un chico que era algo así como tu amigo, Andel, un chico que estaba internado por escuchar voces, auto-mut1lars3 varias veces y golpear a los demás, pero a veces ibas a hablar con el pues te quedabas sola en la madrugada cuando no podías dormir, pues el medicamento que te dormía hacia todo menos relajarte, te lastimaba, además, la comida era desabrida, sin sal, ni azúcar en ella, solo arroz blanco con sabor a lágrimas saladas que todos derramaban sobre el plato al analizar su estancia en el hospital, un día, era una madrugada como todas,estabas dormida, un poco incomoda como siempre, hasta que despertaste por los gritos de Andel, que estaba comenzando a golpear una almohada pues sus alucinaciones estaban haciendo que pensara que la almohada era una persona que quería pelear con él, un día más en el infierno del hospital, un día más en la triste habitación blanca con manchas de sangr3 en el suelo y la pared, con una ventana débil y un sentimiento putrefacto..
Andel:"No! Déjame! AAAH!!" Estaba gritando el solo, con la almohada encima, sobraba decir que tu también veías cosas raras, no solo en las habitaciones, si no también en los doctores..